En principio,
consideremos al diodo como un interruptor; pero no un interruptor común sino como uno muy especial. Más adelante volveremos a este punto.
Si se conectara el terminal
positivo del diodo con el terminal positivo de una batería; el diodo se
comportaría como un interruptor en modo encendido.
Si por el contrario,
se le conectará el terminal negativo de la batería al terminal positivo del
diodo; éste se comportaría como un interruptor en modo apagado.
En términos generales,
el diodo conduce corriente eléctrica en uno de los casos; y la interrumpe en el
otro. A este fenómeno también se le conoce como polarización.
Hasta los momentos,
lo que sabemos sobre las propiedades físicas
del diodo son dos cosas:
- · que es un interruptor electrónico y
- · que posee dos terminales (uno positivo y otro
negativo).
Sobre su
comportamiento, se sabe que:
- · al “polarizarse
positivamente” el diodo conduce corriente eléctrica
- · y al hacerlo negativamente la interrumpe.
Pero, ¿Por qué el
diodo se comporta así?
Una de las
características más importantes que posee el diodo es precisamente la capacidad
de conducir corriente en una única dirección.
En electrónica, los
únicos materiales que son capaces de hacer eso se conocen como semiconductores.
El diodo es particularmente importante debido a esta cualidad.
Bajo ciertas
condiciones, un semiconductor se comporta como un conductor (interruptor
encendido); mientras que en otras lo hace como un aislante (interruptor
apagado).
Internamente, un
diodo semiconductor está formado por la unión de dos materiales: uno del tipo p
y el otro del tipo n.
